La crioterapia se ha convertido en uno de los tratamientos más populares en medicina estética, recuperación muscular y bienestar general. Utilizando el frío extremo, este procedimiento ayuda a mejorar la circulación, reducir la inflamación, aliviar dolores musculares y, en el ámbito estético, incluso combatir la celulitis y reafirmar la piel.
Si alguna vez has visto a deportistas sumergirse en baños de hielo después de un entrenamiento intenso o has escuchado sobre tratamientos faciales con frío para rejuvenecer la piel, ya tienes una idea de lo que es la crioterapia.
Pero, ¿cómo funciona realmente? ¿Cuáles son sus beneficios? ¿Y cuánto cuesta una sesión?
¡Hoy lo descubrirás!
2. ¿Qué es la crioterapia?
La crioterapia es un tratamiento que utiliza temperaturas extremadamente frías para estimular distintas respuestas en el cuerpo. Su nombre proviene del griego kryos, que significa «frío», y therapeia, que significa «tratamiento».
Aunque puede parecer una técnica moderna, su uso se remonta a la antigüedad, cuando se aplicaba hielo para reducir inflamaciones y aliviar el dolor.
Hoy en día, la crioterapia ha evolucionado y se aplica en distintos ámbitos, desde la medicina deportiva hasta la estética y el bienestar general. Dependiendo de la zona a tratar y el objetivo del tratamiento, existen dos tipos principales de crioterapia:
Crioterapia localizada
Este tipo de crioterapia se aplica en zonas específicas del cuerpo utilizando dispositivos que emiten aire frío o aplicaciones directas de nitrógeno líquido. Se utiliza principalmente para:
- Reducir inflamaciones en articulaciones y músculos.
- Tratar lesiones deportivas.
- Eliminar verrugas y lesiones cutáneas.
- Mejorar la apariencia de la piel en tratamientos estéticos.
Crioterapia de cuerpo entero
En este caso, el paciente ingresa en una cabina especial donde la temperatura desciende hasta -110 °C o incluso menos durante un período de entre 2 y 4 minutos. Este choque térmico estimula una serie de reacciones en el cuerpo, como:
- Aumento de la circulación sanguínea.
- Liberación de endorfinas, lo que genera una sensación de bienestar.
- Reducción del dolor y la inflamación.
- Estimulación del metabolismo, favoreciendo la quema de calorías.
Ambas formas de crioterapia tienen aplicaciones tanto terapéuticas como estéticas y han ganado popularidad gracias a sus múltiples beneficios y la rapidez de sus resultados.
¿Para qué sirve la crioterapia?
La crioterapia se ha convertido en un tratamiento muy demandado tanto en el ámbito médico como en el estético y deportivo. Gracias a su capacidad para reducir la inflamación, mejorar la circulación y estimular diversas funciones del organismo, esta técnica ofrece una amplia variedad de beneficios.
Beneficios estéticos: piel más firme y reducción de grasa
En medicina estética, la crioterapia se utiliza para mejorar el aspecto de la piel y reducir la grasa localizada. Algunas de sus aplicaciones más destacadas incluyen:
- Reafirmación de la piel: La exposición al frío extremo estimula la producción de colágeno, lo que ayuda a mejorar la firmeza y elasticidad de la piel.
- Reducción de celulitis: La crioterapia favorece la circulación sanguínea y linfática, lo que ayuda a disminuir la retención de líquidos y mejora la apariencia de la piel con celulitis.
- Criolipólisis: Una técnica basada en la crioterapia que congela y destruye las células de grasa en zonas como el abdomen, muslos y brazos.
Beneficios terapéuticos: alivio del dolor y recuperación muscular
Uno de los usos más conocidos de la crioterapia es su aplicación en la medicina deportiva y la rehabilitación. Se ha demostrado que el frío extremo ayuda a:
- Reducir el dolor muscular y articular: Es ideal para deportistas o personas con problemas como artritis o tendinitis.
- Acelerar la recuperación después del ejercicio: Ayuda a reducir la inflamación y el daño muscular, mejorando el rendimiento deportivo.
- Tratar lesiones: Se utiliza en fisioterapia para aliviar esguinces, golpes y contracturas musculares.
Bienestar general: mejora del sistema inmunológico y reducción del estrés
Más allá de los beneficios físicos, la crioterapia también tiene efectos positivos en el bienestar emocional y mental. Entre sus ventajas destacan:
- Estimulación del sistema inmunológico: La exposición al frío activa los mecanismos de defensa del organismo, lo que puede ayudar a fortalecer el sistema inmune.
- Reducción del estrés y la ansiedad: La liberación de endorfinas durante la sesión de crioterapia genera una sensación de bienestar y relajación.
- Mejora de la calidad del sueño: Muchas personas experimentan un descanso más profundo y reparador tras recibir sesiones de crioterapia.
Crioterapia facial y corporal: Diferencias y beneficios
La crioterapia puede aplicarse en todo el cuerpo o en zonas específicas, dependiendo de los resultados que se quieran obtener. Mientras que la crioterapia facial está enfocada en mejorar la apariencia y salud de la piel del rostro, la crioterapia corporal ofrece beneficios más amplios, como la recuperación muscular y la reducción de grasa localizada.
Crioterapia facial: efecto rejuvenecedor inmediato
La crioterapia facial consiste en la aplicación de aire frío o nitrógeno líquido sobre el rostro durante unos minutos. Este tratamiento activa la microcirculación y estimula la producción de colágeno, lo que genera un efecto rejuvenecedor inmediato.
Beneficios de la crioterapia facial:
- Reducción de arrugas y líneas de expresión: El frío ayuda a tensar la piel, disminuyendo la apariencia de arrugas.
- Luminosidad y efecto lifting: Al mejorar la circulación sanguínea, el rostro luce más radiante y revitalizado.
- Disminución de la inflamación y bolsas en los ojos: La crioterapia ayuda a reducir la hinchazón y a mejorar el drenaje linfático.
- Control del acné y rojeces: Su acción antiinflamatoria ayuda a reducir granos, poros dilatados y rojeces en la piel.
La crioterapia facial es un tratamiento rápido, indoloro y sin tiempo de recuperación, por lo que es ideal para quienes buscan un efecto flash antes de un evento o simplemente desean mejorar la apariencia de su piel sin procedimientos invasivos.
Crioterapia corporal: recuperación muscular y reducción de grasa
A nivel corporal, la crioterapia puede aplicarse de forma localizada en áreas específicas o mediante la crioterapia de cuerpo entero, donde la persona se introduce en una cámara de frío extremo durante 2-4 minutos.
Beneficios de la crioterapia corporal:
- Recuperación muscular y reducción del dolor: Es muy utilizada por deportistas para aliviar lesiones, contracturas y dolores musculares.
- Eliminación de grasa localizada: En técnicas como la criolipólisis, el frío destruye las células adiposas sin dañar los tejidos circundantes.
- Mejora de la circulación y reducción de celulitis: La crioterapia estimula la circulación sanguínea y linfática, ayudando a disminuir la retención de líquidos y mejorando el tono de la piel.
- Aumento de energía y bienestar: La exposición al frío libera endorfinas, reduciendo el estrés y mejorando el estado de ánimo.
¿Cuál es mejor para ti?
Si buscas un tratamiento para mejorar la apariencia de tu rostro y darle un efecto rejuvenecedor inmediato, la crioterapia facial es una excelente opción. En cambio, si necesitas aliviar dolores musculares, reducir grasa localizada o mejorar la circulación, la crioterapia corporal puede ofrecerte mejores resultados.
Ambas opciones pueden complementarse para maximizar los beneficios del frío en el cuerpo. En cualquier caso, lo más recomendable es acudir a un centro especializado como Innovación Clínica o Clínicas Apolo IME donde te asesoraremos según tus necesidades y objetivos.
¿Cuánto cuesta una sesión de crioterapia?
El precio de una sesión de crioterapia varía según el tipo de tratamiento, la duración y la clínica donde se realice. En España, las tarifas pueden oscilar dependiendo de si se trata de crioterapia facial, corporal localizada o de cuerpo entero.
Crioterapia facial: precios y factores que influyen
La crioterapia facial es uno de los tratamientos más accesibles dentro de esta técnica, ya que suele durar entre 10 y 20 minutos. Su precio medio en España se encuentra en:
- Entre 40€ y 70€ por sesión individual.
- Bono de 5 sesiones: Entre 180€ y 300€.
El precio varía según la reputación de la clínica, la tecnología utilizada y la duración del tratamiento.
Crioterapia corporal localizada: cuánto cuesta tratar una zona específica
Si buscas aliviar dolores musculares o tratar una zona concreta del cuerpo (como rodillas, espalda o piernas), puedes optar por la crioterapia localizada. En este caso, los precios suelen ser:
- Entre 50€ y 90€ por sesión.
- Bono de 5 sesiones: Entre 200€ y 400€.
Este tipo de crioterapia es frecuente en centros de fisioterapia y recuperación deportiva.
Crioterapia de cuerpo entero: precios y duración
La crioterapia de cuerpo entero, en la que te introduces en una cabina de frío extremo durante unos minutos, suele ser la opción más costosa. En España, los precios medios son:
- Sesión individual: Entre 60€ y 100€.
- Bono de 5 sesiones: Entre 250€ y 450€.
- Bono de 10 sesiones: Entre 400€ y 800€.
Algunas clínicas ofrecen descuentos para clientes recurrentes o paquetes combinados con otros tratamientos.
¿Vale la pena invertir en crioterapia?
El precio de la crioterapia puede parecer elevado en comparación con otros tratamientos, pero sus beneficios en estética, recuperación muscular y bienestar general la convierten en una inversión interesante para muchas personas.
Si estás pensando en probarla, puedes pedir tu primera cita gratuita en cualquiera de nuestras clínicas y te informaremos sobre todo lo que quieras saber.
¿Es la crioterapia un tratamiento adecuado para ti?
La crioterapia es un tratamiento seguro y eficaz para muchas personas, pero no es recomendable para todos. Antes de someterte a una sesión, es importante conocer en qué casos se recomienda y en qué situaciones podría estar contraindicada.
¿Para quién es recomendable la crioterapia?
Este tratamiento puede ser una excelente opción si buscas:
- Aliviar dolores musculares y articulares: Ideal para deportistas, personas con artritis, fibromialgia o contracturas frecuentes.
- Mejorar la circulación sanguínea: Especialmente útil para quienes sufren de piernas cansadas o hinchazón.
- Recuperarte después del ejercicio: Ayuda a reducir la inflamación y acelerar la regeneración muscular.
- Reducir grasa localizada y celulitis: Técnicas como la criolipólisis pueden ser efectivas para eliminar grasa en zonas específicas.
- Rejuvenecer la piel: La crioterapia facial es perfecta para mejorar la firmeza y luminosidad del rostro.
- Aumentar los niveles de energía y bienestar: Muchas personas experimentan una sensación de vitalidad y reducción del estrés después de una sesión.
Contraindicaciones: ¿Cuándo deberías evitar la crioterapia?
A pesar de sus beneficios, hay ciertos casos en los que la crioterapia no es recomendable:
- Personas con problemas cardiovasculares graves, como hipertensión descontrolada o antecedentes de infarto.
- Mujeres embarazadas, ya que el frío extremo podría afectar la circulación y el bienestar del bebé.
- Personas con enfermedades respiratorias crónicas, como asma severa o EPOC.
- Pacientes con problemas de circulación severos, como síndrome de Raynaud o trombosis.
- Quienes tienen heridas abiertas, infecciones en la piel o enfermedades dermatológicas graves.
- Personas con sensibilidad extrema al frío o con antecedentes de intolerancia al frío extremo.
Consejos antes de probar la crioterapia
Si es tu primera vez, es recomendable:
- Consultar con un especialista para asegurarte de que es un tratamiento seguro para ti.
- Evitar el consumo de alcohol y cafeína antes de la sesión, ya que pueden afectar la circulación.
- Usar ropa adecuada si la crioterapia es corporal, evitando ropa ajustada o materiales que dificulten la transferencia del frío.
- Seguir las recomendaciones del centro especializado, especialmente en cuanto a la duración y frecuencia del tratamiento.
La crioterapia puede ser un tratamiento muy beneficioso para la recuperación muscular, el rejuvenecimiento de la piel y el bienestar general. Sin embargo, es fundamental asegurarse de que es adecuado para ti y acudir siempre a profesionales cualificados.
Si tienes cualquier duda, puedes solicitar tu primera cita gratuita en tu clínica más cercana y te asesoraremos sin compromiso.